¿Cómo se juega?
Cada jugador recibe un tablero y las piezas de colores.
Se revela una carta con un patrón y todos intentan reproducirlo lo más rápido
posible.
El primero en lograrlo toca la campana y, si está correcto, gana la carta.
Simple de entender, rápido de jugar y muy adictivo.

