El caracol viene con frutas que tienen abrojo, lo que permite que los niños las “alimenten” al caracol colocándolas en su cuerpo.
Las frutas son fáciles de colocar y retirar, lo que fomenta la coordinación mano-ojo y la motricidad fina.
Funcionalidad de arrastre: El caracol tiene un cordón para que los niños puedan arrastrarlo mientras caminan, lo que lo convierte en un juguete ideal para fomentar el movimiento y la actividad física.
Al arrastrarlo, el caracol se desliza suavemente, lo que lo hace perfecto para jugar en interiores o exteriores.






